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Lunes, 1 de junio de 2015

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Exito versus valores

Los hechos de corrupción relacionados con dirigentes de la FIFA que hoy inundan las tapas de los diarios del mundo generan repudio y a la vez tristeza para el mundo del deporte y de la sociedad toda. Pero mostrar la indignación sería hoy lo común; lo singular es expresar, además de la indignación, un rechazo hacia las culturas dominantes de estos entes del deporte mundial.

La cultura del éxito, o del podio, como quieran llamarla, es la que han usado para generar dominación y dinero.

Dominación en la medida que son ellas, estas multinacionales del deporte (FIFA, COI, etc), las que fijan las reglas, las que nos dijeron por ejemplo que debíamos jugar en verano y descansar en invierno para adecuarnos al "calendario mundial".

Son las que le dicen a un país que debe derogar o suprimir una ley que prohíbe la ingesta de cerveza en los estadios para que un patrocinador haga su aporte y así poder ser sede de un campeonato mundial.

Son las que manejan a su antojo los tribunales de disciplina y los controles antidoping.

Son las únicas que pueden vender los derechos de televisión y publicidad.

Son las que deciden que solamente los que pueden pagar pueden mirar los partidos por la televisión.

Son las dueñas del circo. Se sienten inimputables, con sus dirigentes que viven del soborno. Son las que "dicen" que manejan el deporte y sólo manejan un negocio.

¿Tenemos otra cultura para contrastar? Sí. Tenemos una cultura deportiva y tenemos una doctrina política que la sustenta y que es profundamente humanista. Una cultura que piensa que el deporte es una herramienta para la formación integral del individuo. Una cultura que generó un modelo deportivo único en el mundo y que está basado en los clubes de barrio que además de su tarea formativa se transformaron en eslabones importantísimos en la construcción de nuestra comunidad organizada. Una cultura que ve al adversario como a un amigo al que le agradece que practique el deporte así él puede, compitiendo, superarse.

Y todo esto no es sólo teoría tenemos una cultura que, por ejemplo, fijó como norma que aquel basquetbolista santafesino que se fuera de la provincia no podía integrar el seleccionado.

Tenemos una cultura y una rica historia por detrás. La historia del futuro, no nos perdonaría no haber sido fieles a ella.

Claudia Giaccone -Diputada nacional, Frente para la Victoria FPV

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