Dice el intendente a Buenos Aires/12 que "en estos días el anarcocapitalista Javier Milei lo primero que logró fue una anarquía en la formación de precios".  Agrega el intendente que "no hay precio de referencia". Explica el intendente que "si a los grandes no les preocupa el mercado interno, cinco vivos van a exportar todo sin ningún tipo de restricción" y que "el resultado será el retiro absoluto del Estado y una mayor concentración". Francisco Echarren, 43 años, abogado, es el intendente de Castelli, la ciudad de la provincia de Buenos Aires con diez mil habitantes donde nació. Reelecto en las listas de Unión por la Patria, ante la disparada de precios que siguió al Caputazo del ministro de Economía Echarren decidió que el Estado municipal se metiera en la intermediación. O más bien que se encargara de ella para eliminar el costo excesivo que había entre el productor y el carnicero. 

"Para mí es una enorme alegría poder hacer esto para los vecinos", dijo en diálogo con Víctor Hugo Morales en la 750. Y añadió: "Que la libertad de mercado se vaya al carajo, porque la gente está primero".

--¿Por qué tomó estas medidas?

--Porque hay una licuación brutal de los ingresos de los trabajadores y de las pequeñas y medianas empresas y un desquicio de los precios.

--¿Cuáles son los números del desquicio en Castelli?

--La carne subió un 93 por ciento en los últimos siete días. ¿Por qué? El pollo y el cerdo, más del 200 por ciento. ¿Por qué?

--Se lo pregunto a usted. ¿Por qué?

--Sé lo más importante: no responde al sentido común.

--¿A qué se debe el desquicio?

--Sobre todo al absoluto retiro del Estado. Este gobierno, encima, está desmantelando los sistemas de control y desatiende los marcos regulatorios. Es una señal no solo para la electricidad sino en general que no se hayan ocupado especialmente del ENRE, el ente que regula la energía eléctrica, cuando a la vez se viene el verano y anuncian la quita de subsidios en un lapso muy corto.

--¿Y cómo interviene el municipio en el desquicio?

--Bajando los gastos de intermediación.

--¿De qué manera?

--Comprando el kilo de carne en pie.

--Ganado vivo.

--Exacto. Para faenar llegamos a un acuerdo con un frigorífico. Ellos nos dan el servicio de faena.

--¿Y lo paga el municipio?

--De una manera especial. Calculamos las tasas futuras que tiene que pagarnos el frigorífico y las aplicamos. Ellos nos dan la faena y nosotros no les cobraremos en el futuro lo que deberíamos. No renunciamos al cobro. Es una forma anticipada de cobro para favorecer a las vecinas y a los vecinos. Y por otra parte le digo que la recaudación municipal ya está empezando a sufrir.

--¿Bajó?

--Está bajando. Siempre pasa lo mismo. Ante la crisis mucha gente interrumpe el pago de tasas. Lo que pasa es que no es lo mismo un particular que una empresa como el frigorífico que le mencionaba.

--Bien. Ya tienen el ganado, lo llevaron al frigorífico y el frigorífico faena. ¿Qué sigue?

--El despostado.

--Separar en cortes.

--Exacto. También corre por nuestra cuenta, junto con el frigorífico. Al carnicero le llega la carne despostada.

--¿El carnicero pierde o gana?

--No, no pierde. No le tocamos la rentabilidad al carnicero.

--¿Cuántas carnicerías hay en Castelli?

--Son 26. Y no queremos perjudicar a nadie. Ellos no tienen la culpa del desquicio. Tampoco nuestra idea es que las carnicerías empiecen a cerrar, por supuesto.

--Pero alguien pierde un negocio si se mete el municipio.

--Sí, el comisionista que habitualmente hace la intermediación. De todas maneras, no actuamos para perjudicar a nadie sino para que la población no se perjudique todavía más. “Estado presente” es solamente una frase sin sentido si el Estado no controla ni interviene cuando hay necesidades.

--¿Cuánto bajará la carne respecto del precio actual?

--Depende de los cortes, porque hay que tener en cuenta que una vaca tiene solamente cuatro kilos de lomo y el lomo vale más. Aunque está claro que el lomo no es lo más buscado por el consumidor. En la falda la reducción del precio será de un 50 por ciento. En el asado, de un 40 por ciento.

--¿El productor también aporta con una mengua de sus ganancias?

--No. No afectamos en su rentabilidad ni al productor ni al carnicero. El productor cobrará lo mismo por kilo vivo y el carnicero hará un cálculo sensato de rentabilidad, porque querrá vender y no quedarse con el negocio vacío. Los cortes van a bajar en promedio unos 2500 pesos respecto de su precio de hoy. Y le agregamos un programa especial según el sector.

--¿Cómo funcionaría?

--Según diferentes destinatarios. Para jubilados que cobran la mínima, para empleados municipales y para beneficiarios del Potenciar Trabajo, durante las fiestas el asado estará a 2.900 pesos el kilo y el roast beef a 2.500.

--¿Y el programa termina en Navidad y Año Nuevo?

--No, lo vamos a continuar durante todo el verano.

--¿Solo con carne de vaca?

--Lo vamos a extender a cerdo, pollo, lácteos y verdura. Ya estoy hablando con el Mercado Central a ver si se pueden bajar costos. Preciso que quede asegurado no solo un costo menor sino un nivel mínimo de suministro. Me tienen que garantizar volumen y regularidad. Si no, les vamos a prometer algo a los vecinos y no lo estaríamos cumpliendo. Por lo menos tenemos que ayudarlos mientras dure el desquicio. Y a ver si los precios se estabilizan en un nivel razonable, ¿no?

--¿Es un deseo o un pronóstico?

--Es lo que tendría que pasar. 

--¿Cómo recibieron la medida los habitantes de Castelli?

 

--Bien porque la gente está angustiada. Más en una época que debería ser festiva, como el último mes del año. Pero es inconcebible que alguien tenga que gastar el medio aguinaldo en una cena. Mire, a mí se me ocurrieron estas medidas también desde lo puramente humano. Pasé dos navidades comiendo un plato de fideos blancos. En mi casa se habían quedado sin plata ni para el tuco. No quiero que le pase lo mismo a nadie, solo porque alguien quiere anarquizar todo. Anarquizar y decir, después, que el gran culpable es el peronismo. Es una historia que ya conocemos bien.