El Gobierno anticipó que la factura de luz de un usuario promedio de Edenor o Edesur aumentaría 210 pesos mensuales desde febrero del año que viene a raíz de la quita de subsidios para generación y la suba de la remuneración para las distribuidoras. Según estos números, el incremento de tarifas a comienzos de 2017 sería del 75 por ciento, que se monta sobre el tarifazo del 500 por ciento aplicado este año, mientras que para la segunda parte del próximo año se proyecta otro incremento. El horizonte tarifario luce desalentador para el usuario: la intención oficial es que el Estado pase de subsidiar el 70 por ciento de la generación eléctrica como sucede en la actualidad a apenas un 10 por ciento en 2019. En paralelo, correrán los aumentos del servicio de gas y agua. El porcentaje de suba sobre las boletas también está influenciado por la suba del dólar y por la modificación del costo de generación, en donde tiene mucho peso el gas que se vende a las centrales térmicas, aunque sólo las empresas petroleras saben cómo se forma ese precio clave.

 

 

Ayer tuvieron lugar las audiencias públicas en donde se discutieron nuevos aumentos en el servicio eléctrico para remunerar la parte de transporte y generación. Esto completa la serie de audiencias que durante octubre se celebraron para analizar el sector de distribución de electricidad. Según la información volcada en esos encuentros, para el caso del consumo de 200 Kw/h de un usuario residencial, Edesur pretende cobrar 228 pesos por mes, mientras que esa boleta representativa es de 176 pesos actualmente y hace un año era de 30 pesos. Es decir, de un incremento total de 660 por ciento (de 30 a 228 pesos), apenas el 29 por ciento (de 176 a 228 pesos) se discutió en aquella audiencia pública de las distribuidoras. El Gobierno todavía no publicó el nuevo cuadro tarifario para la distribución eléctrica.

A la suba en la distribución se le adiciona el aumento previsto para la parte de la generación eléctrica. Según los cálculos que presentó ayer el secretario de Energía Eléctrica de la Nación, Alejandro Sruoga, el usuario actualmente paga el 30 por ciento del costo de generación, el resto lo financia el Estado. Son 320 pesos el mw/h que están incluidos en las boletas de luz sobre un precio de generación de unos 73 dólares (1150 pesos). Este punto no está exento de polémica, porque el Gobierno no detalla cómo se componen los costos de extracción de gas, que es el principal insumo para la generación eléctrica, a pesar de que la Corte Suprema definió la necesidad de alcarar esos números.

El proyecto oficial es que en los próximos años el usuario afronte una proporción cada vez mayor del costo de generación de la electricidad. En 2017 la relación sería de 53 por ciento de subsidio y 47 por ciento de costo asumido por el usuario; en 2018, de 37 y 63 por ciento, y en 2019, de 10 y 90 por ciento, respectivamente. “Las tarifas que pagan los usuarios representaron en el período 1993-2002 el 100 por ciento de los costos, pero con la aplicación del subsidio generalizado la tarifa se situó por debajo del 20 por ciento de los costos reales. Las tarifas deben reflejar los costos económicos”, dijo Sruoga.

El funcionario difundió los siguientes cálculos teniendo en cuenta la quita de subsidios para la generación: un 30 por ciento de los usuarios residenciales metropolitanos consume hasta 150 kwh por mes y recibirá un aumento en febrero de 30 pesos; el 40 por ciento consume entre 150 y 300 kwh y tendrá subas de 110 pesos; el 25 por ciento con consumos de 300 a 600 kwh pagará 150 pesos más y 5 por ciento que consume entre 600 y 1200 kwh recibirá facturas con 430 pesos mensuales de incremento.

En febrero, un usuario promedio pagará, según la estimación del Gobierno, 490 pesos al mes de luz teniendo en cuenta también el aumento de la remuneración para las distribuidoras. Ese mismo cliente abona actualmente 280 pesos y pagaba alrededor de 40 pesos por mes antes del tarifazo de comienzos de este año, lo que representa un incremento superior al 1000 por ciento.

Los usuarios no residenciales actualmente afrontan un 68 por ciento del costo de la generación eléctrica. El Gobierno espera que el año que viene ese porcentaje suba hasta el 80 por ciento y que en 2019 se eliminen por completo los subsidios para ese segmento de usuarios.

El horizonte de aumentos tarifarios que plantea el Gobierno, de por sí ambicioso y preocupante para los usuarios, no contempla el impacto de la suba del dólar ni el aumento en el costo de generación.